Mostrando entradas con la etiqueta mando. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mando. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de enero de 2014

COMPORTAMIENTO FRENTE A UN TRABAJADOR/MANDO NARCISISTA

Todas estas indicaciones deben adecuarse a la situación concreta que se está viviendo. Lo más importante es que, diga lo que diga un sujeto de estas características, NUNCA hay que tomárselo como algo personal; si no, estaremos perdidos. Cualquiera de estas formas de actuar puede que no funcionen bien en un contexto determinado, por lo que siempre hay que se cautos. Recordemos que al narcisista no le gusta perder, y que no nos lo perdonará si nos enfrentamos directamente o le hacemos pa
recer ridículo delante de los demás.
1.    Nunca te muestres en desacuerdo con un narcisista o le contradigas.
2.    No tratar de intimar con él/ella o compartir información personal.
3.    Intenta mostrarte gratamente impresionado con cualquier atributo que le importe, pero sin ser aduladores (por ejemplo, sus logros personales, su apariencia, etc.).
4.    No hacer comentarios que puedan afectar directa o indirectamente la imagen del narcisista, su poder, su juicio superior, habilidades, capacidad o logros profesionales. Frases erróneas son las que empiezan con: “…has pasado por alto…, aquí te has equivocado…, no sabes que…, tú no estuviste ayer aquí, por lo tanto…”. Recordar que el narcisista reacciona muy mal cuando nota que pones restricciones a su libertad. Los narcisistas tienen tendencia a ver  los demás como extensiones de sí mismos, lo que se acentúa en el caso de que el narcisista sea un mando.
5.    Resulta muy conveniente limitar el tiempo que pasamos con un narcisista y utilizar ese tiempo con otras personas que pueden darnos lo que realmente necesitamos.
6.    Es importante tener expectativas realistas. Uno puede llegar a sentirse incluso bien cuando se encuentra cerca de un narcisista, pero hay que tener claro que el sujeto narcisista sólo será capaz de proporcionarnos  un determinado nivel de apoyo emocional, ya que carece de la importante gama de emociones que nos hacen humanos. Si el compañero de trabajo es narcisista, pero brillante en su trabajo, podemos pedirle consejo. Sin embargo, no pensemos en él/ella para buscar consuelo cuando tenemos un revés personal o profesional.
7.    Aceptar las limitaciones. Si esta persona es importante para ti, y tú eres importante para ti mismo, necesitas aceptar su narcisismo. Deja de pedirle el apoyo o la atención que es incapaz de dar. No hacerlo así, sólo hará que nos frustremos y nos enfademos, lo que hará que la relación se deteriore.
8.    Definir nuestra valía desde otra perspectiva. Idealmente, la propia valía se debe construir desde dentro y no tanto desde fuera. Sin embargo, hay muchas personas para las que la propia valía se desarrolla con más fuerza cuando otras personas afirman su existencia valorándolos como personas. No tenemos que dirigirnos a un narcisista para buscar este tipo de apoyo (que será incapaz de darnos). Debemos comprender que, aunque confiemos en esa persona, será incapaz de valorar en su justa medida lo que hemos compartido con él/ella.
9.    No esperes agradar a un narcisista. Debido a que tiene un ego inmenso, siempre nos mirará como seres algo inferiores. Podemos intentar ganarnos su favor, pero lo que nuca conseguiremos es impresionarlos o satisfacerlos de alguna manera.

10. Aprender a escuchar. El narcisista demandará toda nuestra atención, pudiendo enfadarse o mostrarse frío con nosotros si no lo hacemos. Todo tiene un límite, y si el narcisista que conocemos solicita nuestra atención en un momento que no podemos dársela, no debemos ceder. Si planeamos mantener una amistad con una persona narcisista debemos prepararnos para largas charlas de autobombo.
11. Presentar las críticas constructivas en términos conciliadores. Los narcisistas nunca aceptan la crítica directa. Si lo hacemos, posiblemente logremos solamente que piense que estamos celosos o somos desagradables, con lo que no tendrá en cuenta nuestra opinión. Hay que evitar humillarle, aunque tengamos la tentación. Tenemos que intentar enfocar las cosas de forma que el narcisista crea que tiene el control de la situación.
12. Guardar silencio y sonreír. Si la persona narcisista con la que tenemos que lidiar diariamente es nuestro jefe y nos vemos incapaces de estar halagándole continuamente, la opción alternativa es mantener la calma y quedarnos callados. Seguramente no nos ganaremos el favor de un narcisista teniendo la boca cerrada, pero nuestra pasividad puede dar la impresión de estar de acuerdo.
Hemos de aprender a no meternos en batallas que no podemos ganar, y los trastornos de personalidad de este tipo se mueven en el conflicto mucho mejor que nosotros. En caso de que la situación llegue a situaciones insostenibles, lo mejor es ir recogiendo pruebas de todo tipo para poder argumentar frente a quien sea el responsable último. Eso sí, si vamos a litigar contra un narcisista debemos tener muy claro que no habrá nada que le detenga, pues le estamos dando directamente en la línea de flotación de su patología.


martes, 10 de septiembre de 2013

CURSO UNED: ESTRATEGIAS Y HABILIDADES PARA EL MANDO


 
UNED

C/Francisco. De Rojas, 2, 2º Dcha  – 28010  Madrid – España (SPAIN)
Tel. + 34 91 386 72 75  –  Fax + 34 91.386.72.79 –

CURSO UNIVERSITARIO


 

 

ESTRATEGIAS Y HABILIDADES PARA EL MANDO

 

         
          Directora; María Paz Pous De La Flor,  Profesora Dra. Derecho de la UNED.
            Docente; Pérez Pacho, José Fernando (Licenciado en Psicología)
            Lugar de celebración: Metodología propia de la Universidad Nacional de
            Educación a Distancia (UNED), es decir, sin exigir la presencia del alumno
            en las clases, y con un servicio tutorial personalizado.
            Fecha de realización: Del 1 de diciembre de 2013 al 2 de mayo de 2014
            Duración total: 250 horas ( 10 créditos ECTS)
            Importe matricula: 320€
            Para más información visitar: www.addpol.org
 
                                        Periodo de matriculación:
         Del 16 de septiembre al 13 de noviembre de 2013.
          
               Web UNED:  http://formacionpermanente.uned.es/tp_actividad/idactividad/7204              
               Web ADDPOL  http://www.addpol.org 


viernes, 2 de noviembre de 2012

EL DIFÍCIL PAPEL DE LOS NUEVOS MANDOS


En una formación impartida recientemente a un colectivo de mandos de la policía local y del cuerpo de bomberos sobre habilidades de liderazgo, se debatieron varios temas de interés. Sin embargo, uno de ellos captó una atención generalizada especial. Quien más quien menos recordó sus primeros pasos como mando y las dificultades que conllevaba el cambio de rol: de un día para otro, quienes te trataban como su compañero/a debían dirigirse a ti como su superior/ra.
Acostumbrarse a este cambio no suele ser un proceso libre de inconvenientes. El nuevo mando intenta, con toda su buena intención, mantener la relación que tenía con sus compañeros, hasta que descubre con pesar que eso no es siempre posible. Hay subordinados que saben que el cambio de estatus de su ex compañero de patrulla conlleva un nuevo rol que puede entrar en colisión con el tipo de relación que llevaban antes, con lo que optan por ajustarse al nuevo estatus no poniéndoselo más difícil aún a su nuevo jefe. Estos son los subordinados que “saben estar”, que comprenden los cambios y se adaptan para favorecer el funcionamiento del trabajo diario.
 
Otros, por el contrario, no dudarán en echar en cara a su nuevo mando el cómo ha cambiado como consecuencia de la asunción de nuevas responsabilidades. Tal vez esperan un trato especial que no se produce. Este grupo es el que suele decantar al nuevo mando a actuar como jefe y no como compañero, habida cuenta de la dificultad que supone combinar ambos estilos.

Pero tras esta decisión, viene la parte más difícil, que es “y ahora, ¿cómo lo hago?”. El nuevo mando se da cuenta enseguida de que le faltan las habilidades necesarias para poder avanzar en su nuevo estatus de líder. Las habilidades de mando no suelen formar parte de la preparación de policías o bomberos, y la mayoría han aprendido de la experiencia o imitando comportamientos de otros mandos.
Los asistentes al curso hicieron una profunda reflexión al respecto y pusieron sobre la mesa una serie de recomendaciones y sobre las habilidades y recursos de los que les hubiera gustado disponer al acceder a su nuevo rol como mandos. Tal vez esta reflexión sirva de orientación para quienes tienen la facultad de preparar a los nuevos mandos de la policía y bomberos.
 
En concreto, estos policías y bomberos comentaron que les hubiera ayudado en el desempeño de sus recientemente adquiridas responsabilidades:

·       Disponer de un periodo de adaptación al nuevo rol.

·       Recibir formación sobre habilidades de mando: estrategias de liderazgo, motivación y automotivación, resolución de conflictos, etc.

·       Contar con el respaldo de otros mandos y de los responsables políticos.

·       Que los objetivos y las funciones del nuevo rol se encuentren bien delimitadas, así como las de los subordinados.

·      Aprender estrategias de autocontrol para relativizar y no personalizar los inconvenientes y problemas que se presenten en el ejercicio del mando.

·       Elaboración de un protocolo de acogida que facilite la adaptación al nuevo rol.