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domingo, 13 de diciembre de 2009

PELIGROSIDAD CRIMINAL: EL PSICÓPATA



Cuando sabemos que la característica más sobresaliente del psicópata es su amoralidad, nos damos cuenta de que no nos enfrentamos a un criminal o delincuente corriente. El psicópata tiene una personalidad anómala definida por un fuerte desequilibrio emocional y psíquico. Aunque no pierde el contacto con la realidad, presenta frecuentes reacciones desequilibradas, afectivas y temperamentales que le proporcionan todos los puntos para experimentar un fuerte desajuste social y mantener frecuentes contactos con la policía y el sistema de justicia.
El psicópata no internalizar, no hace suyas las normas sociales: nada hay que regule o esté por encima de su deseo; las necesidades de los demás seres humanos le son indiferentes y ajenas. Las normas de convivencia, las leyes no están hechas para ellos.
Algunos tipos de psicópatas que podemos encontrarnos:
- El psicópata desalmado. Falto de conciencia moral, no siente remordimiento ni arrepentimiento. Suele ser frío, gruñón y déspota. Como criminal se encuentra entre los que se comportan de forma más peligrosa y brutal. Sólo piensa en complacer sus deseos y carece de sentimientos como el amor y la compasión. No actúa por impulsos, sino que planifica sus acciones criminales, empleando los medios más brutales si lo considera necesario.
- El psicópata necesitado de estimación. Este tipo se caracteriza por querer aparecer siempre más de lo que es o de lo que vale. Suele utilizar con frecuencia la mentira para alcanzar sus fines, mentiras que termina creyéndose él mismo. Se comporta de forma teatral, con falsedad y carente de sentimientos auténticos.
- El psicópata impulsivo. Estos sujetos muestran un contraste entre sus explosiones súbitas y el resto de su comportamiento, más bien tranquilo. Durante una de sus crisis puede comportarse de forma muy brutal, siendo capaz de cometer los crímenes más violentos. En estas ocasiones puede mostrar una carencia de habilidades y recursos para defenderse, huir del lugar del crimen u ocultarlo. Los denominados multihomicidas podrían encuadrarse en esta categoría.

domingo, 26 de julio de 2009

LA VALORACIÓN DE LA PELIGROSIDAD CRIMINAL y II



HISTORIAL DE VIOLENCIA PREVIA

- ¿Cuál es el historial de violencia del sujeto? ¿Ha sido arrestado previamente Y, si ha estado ingresado en hospital psiquiátrico, ¿se ha comportando de manera violenta?
- Los episodios de violencia reciente tienen mayor poder de predicción que la violencia ocurrida en el pasado.
- El sujeto ha sido víctima de abusos o ha sido testigo de abusos durante la infancia.

FACTORES SOCIODEMOGRÁFICOS

- Sexo (más habitual hombre adolescente y adultos jóvenes)
- Estatus socioeconómico (pobre).
- Bajo nivel educacional.
- Etnia (no blanco).

TRASTORNO MENTAL

Se ha observado que algunos trastornos mentales específicos están asociados a un aumento en el riesgo del comportamiento violento.

- Psicopatía.
- Trastornos de la Personalidad.
- Alucinaciones y delirios.
- Trastorno bipolar y esquizofrenia.
- Abuso de sustancias, incluido el alcohol.
- Trastornos de Control de Impulsos.
- Ideación suicida e intentos de suicidio.
- Hostilidad e ira.

FACTORES SOCIALES Y SITUACIONALES

- Eventos vitales estresantes, como la separación conyugal, rupturas sentimentales, etc.
- Falta de apoyo profesional.
- Ausencia de una red social de apoyo.
- Contexto vital en el que el agresor y víctima potenciales viven.

FACTORES BIOLÓGICOS Y NEUROLÓGICOS

- Anormalidades neurológicas y disfunciones orgánicas cerebrales.
- Déficits cognitivos.- Niveles alterados de serotonina y testost

VALORACIÓN DE LA PELIGROSIDAD CRIMINAL I



Ha quedado constatado en diversos estudios que una de las fuentes de estrés en el trabajo del policía proviene del funcionamiento del sistema judicial. En líneas generales, hay dos focos de estrés potencial: cuando el policía tiene que prestar testimonio en un juicio y la sensación de que el sistema judicial “no hace su trabajo”; es decir, que el policía detiene al delincuente – proceso a veces muy costoso – para observar después impotente cómo ese mismo delincuente es puesto en libertad. Todo ello se traduce en sentimientos de frustración, desmotivación, etc.
A veces, la experiencia te dice que hay sujetos que no conviene dejar en libertad porque tienen todos los puntos para reincidir. Actualmente, y como complemento a la experiencia, disponemos de indicadores (aunque o en un 100 por 100 fiables) que nos sirven de guía para valorar la peligrosidad criminal. Hacer una buena evaluación de la peligrosidad criminal tiene consecuencias importantes: aplicar la libertad condicional, establecer el tipo de pena, posibilidad de reincidencia, aplicación de medidas de seguridad, etc.
Por desgracia, no siempre se tienen en cu enta estas guías o se aplican de manera inadecuada.
En la segunda parte de este artículo os dejo un resumen de los factores que tradicionalmente se tienen en cuenta a la hora de valorar la peligrosidad criminal, el riesgo de violencia.
A continuación os enumero algunas áreas generales y factores específicos que conviene tener en cuenta al evaluar la peligrosidad criminal y que peroceden de diversos estudios al respecto. Básicamente queremos responder a la pregunta: ¿Qué riesgo hay de que este sujeto vuelva a cometer un crimen/delito? Para elaborar este resumen me he basado en el estudio de valoración de la personalidad criminal llevado a cabo por E. Esbec y O. Fernández (2003)