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viernes, 6 de abril de 2018

PERITO JUDICIAL EXPERTO EN PSICOLOGÍA DEL TESTIMONIO



Ya podéis matricularos en la 2ª edición del curso:  PERITO JUDICIAL EXPERTO EN PSICOLOGÍA DEL TESTIMONIO
MAS INFORMACIÓN EN:
https://www.fundacion.uned.es/actividad/idactividad/16295

SALIDAS PROFESIONALES:
La obtención del título de Perito Judicial Experto en Psicología del Testimonio habilita como perito para ejercer tanto a instancia de parte como a requerimiento de la autoridad judicial. Al objeto de estudiar el testimonio, y los procesos psicológicos presentes en el mismo (errores de memoria, perceptivos…) a fin de poder recabar datos que avalen su credibilidad o su falsedad. Toda esta información se resumirá en un informe que deberá ratificarse más tarde ante el juez.
Por último destacar que La Asociación Nacional de Peritos Judiciales Colegiados (ANPEJUCI) lo ha declarado como el curso oficial de la Asociación por su calidad y actualidad.
Además, podrás formar parte de forma gratuita a la Bolsa de Trabajo de ADDPOL (www.addpol.org/pags/bolsa_peritos/bolsa.php)
Lugar y fechas
Del 1 de mayo al 2 de noviembre de 2018

Lugar:Campus Virtual de la Entidad Asesoramiento y Defensa de los Derechos del Policía (ADDPOL)
Horas lectivas
Horas lectivas: 300
Programa
TEMA 1.- INTRODUCCIÓN A LA PSICOLOGÍA DEL TESTIMONIO 
1.1. Antecedentes de la psicología del testimonio.
1.2. La psicología de los testigos en el ámbito jurídico.
1.3. Áreas de intervención en Psicología Jurídica.
1.4. Descubrir la mentira, ¿tarea imposible? 
TEMA 2.- LA MEMORIA 

2.1. Psicofisiología de la memoria.
2.2. Psicología de la memoria.
2.3. El recuerdo.
2.4. Los falsos recuerdos.
2.5. La identificación de sospechosos. 
TEMA 3.- ASPECTOS FÍSICOS Y CRIMINALIDAD.

3.1. Aspecto físico y delito.
3.2. Atractivo físico.
3.3. Aspecto físico y engaño.
3.4. Agentes de policía.
3.5. Niños.
3.6. Impacto del aspecto físico en los juicios.
3.7. Atribuciones de responsabilidad. 
TEMA 4.- LOS TESTIGOS. 

4.1. La detección del engaño.
4.2. La simulación.
4.3. La prueba testifical.
4.4. Testigos vulnerables.
4.5. Factores psicológicos en la declaración de los testigos. 
TEMA 5.- LA FIGURA DEL EXPERTO. 

5.1. El psicólogo forense.
5.2. La metodología.
5.3. La evaluación pericial.
5.4. El informe forense.
5.5. Implicaciones éticas y deontológicas.
TEMA 6: TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN.

6.1. El interrogatorio.
6.2. La entrevista policial.
6.3. Detección de la simulación en la evaluación clínica.
6.4. La huella psíquica.
6.5. Sistemas de análisis de la credibilidad.


lunes, 12 de octubre de 2009

INTERROGANDO A TESTIGOS: ¿SE PIERDEN PARA SIEMPRE LOS RECUERDOS ORIGINALES?


Consideremos lo siguiente. Un testigo dispone de una información sobre determinado hecho delictivo. En el proceso de prestar declaración puede haber nueva información que se añada a la que ya conoce, ya sea por los medios de comunicación, por comentarios de la policía, etc. ¿Qué ocurre con el recuerdo original?


La investigadora norteamericana Loftus asume que cuando se produce un cambio en la memoria sobre una información que tenemos almacenada, se pierde el recuerdo original para siempre y permanece el nuevo recuerdo modificado. Sin embargo, autores como Bekerian sugieren que el recuerdo original todavía existe, pero que el problema es acceder a él. Hasta el momento, hay varias teorías que tratan de explicar las transformaciones de la memoria.
La teoría de Loftus se denomina hipótesis de alteración. El recuerdo no se puede recuperar porque, simplemente, ya no existe. El original ha sido alterado o transformado en un nuevo recuerdo (a veces, un recuerdo de compromiso) hasta el punto de que se pierde el original para siempre. Loftus argumenta esta teoría en el hecho de que incluso empleado incentivos, hipnosis, etc., se consigue muy poco éxito para recuperar los recuerdos originales.
Si la hipótesis de alteración de Loftus es correcta, ello conlleva serias implicaciones para los investigadores de la policía. El tema es que, si se ha proporcionado a un testigo información adicional sobre un incidente, es probable que su recuerdo original quede contaminado. Será importante para el agente de policía establecer si el testigo ha comentado el incidente con otras personas o si ha visto algún informe sobre el caso en la TV, etc. El policía también debe ser consciente de que su propia manera de preguntar puede, en sí misma, contaminar el recuerdo original.
Una teoría alternativa es la denominada hipótesis de coexistencia. Como su nombre indica, la teoría sugiere que, tanto el recuerdo original como el modificado coexisten en el sistema de memoria y ambos pueden recuperarse. Los defensores de esta teoría señalan el hecho de que a veces es posible recuperar algunas partes del recuerdo original, incluso tras haber presentado información engañosa. Sugieren también que el fracaso en la recuperación puede ser temporal. El problema aquí puede ser que es más fácil acceder a los recuerdos recientes que a los distantes. Esto es similar al llamado “Efecto Reciente”. Esta teoría de la coexistencia es más optimista en lo que se refiere a la recuperación de los recuerdos originales. Implica que los agentes de policía, al entrevistar a un testigo, deben intentar persuadirle para que regrese mentalmente a la escena del crimen, en lugar de que sólo intente recordar todo lo que pueda del incidente.
Una forma específica de la teoría de la coexistencia es la teoría del encabezamiento de registros. Esta teoría sugiere que la información se presenta en unidades de memoria llamadas “Registros” y que cada unidad está encabezada por una clave de acceso o “Encabezamiento”. Los encabezamientos permiten la recuperación de un recuerdo al describir la información contenida en el registro.
Cuando busca un recuerdo concreto, la persona intenta emparejar la descripción de un registro con un encabezamiento apropiado. El efecto de desinformación ocurrirá cuando el registro encabezado de la información original es menos accesible que el registro encabezado de la información engañosa. En otras palabras, la persona puede tener dos recuerdos diferentes, uno de los cuales es más reciente “y más cerca de la superficie” o que destaca más. Ya que la persona no puede distinguir entre el encabezamiento del registro original o de la información engañosa, comete el error de recuperar la información más reciente de los sucesos. Este punto de vista sugiere que el policía podrá recuperar con mayor probabilidad el recuerdo original si es cuidadoso y específico en sus preguntas al testigo.
Otra explicación que se ha propuesto tiene que ver con la atribución de la fuente. Esta teoría sugiere que la información engañosa engaña al sujeto porque se crea una confusión en relación a la fuente de información. De acuerdo con esta teoría el efecto de desinformación ocurre porque el sujeto confunde la fuente de la información original y la de la información engañosa. Así, la fuente de la información engañosa se atribuye (de forma incorrecta) al suceso del que se ha sido testigo originalmente. De acuerdo con este punto de vista, un testigo que escucha a otro testigo lo que le dijo el conductor de un coche, puede después creer que su recuerdo se basa en haber escuchado la conversación de primera mano (no de segunda).
Al igual que con la teoría del encabezamiento de registros, la teoría de la atribución de la fuente puede explicar por qué es más probable que las personas recuerden la desinformación en lugar de la información original. Ya que la primera destaca más en la memoria, se supone que forma parte del evento original de que se ha sido testigo. Los seguidores de esta teoría han intentado abordar el problema de la desinformación adoptando un enfoque de monitoreo de la fuente. Se anima a las personas a pensar y monitorizar la fuente de cualquier información que recuerden. Los resultados de estos estudios son mixtos, pero parecen demostrar que incluso cuando se instruye a las personas a monitorizar cuidadosamente la fuente de la información, todavía son vulnerables a la información engañosa. El problema suele ser que las personas no siempre pueden recordar correctamente la fuente de información para cada trozo de recuerdo.
Algunos de los problemas asociados a la Atribución de la Fuente podrían evitarse si quienes tienen la tarea de entrevistar a los testigos, como mínimo, están al tanto de este fenómeno. Puede tener algún efecto instruir al testigo para que piense cuidadosamente en la fuente de sus recuerdos “originales.” También puede ayudar, no sólo preguntar al testigo, sino también a otras fuentes de información a las que haya podido estar expuesto para identificar a aquellos que es más probable que experimenten dificultades con la Atribución de la Fuente.

miércoles, 29 de julio de 2009

LA DETECCIÓN DE MENTIRAS EN LAS DECLARACIONES DE TESTIGOS



Vrij (2000) realizó un estudio en profundidad de la conducta no verbal de los testigos, recopilando una serie de indicios cuya presencia puede hacernos sospechar de que mienten en sus declaraciones. Clasificó estos indicios de forma que podían incrementarse con la mentira, disminuir con la mentira, no tener ninguna relación con la mentira y aquellas en las que mentir implica un gran esfuerzo de pensamiento. Manejar estos indicadores supone un verdadero esfuerzo de atención, incluso de grabar en vídeo la entrevista para visionarla de nuevo posteriormente. Según la clasificación mencionada antes, dividiremos las conductas no verbales como sigue:

Su presencia se incrementa con la mentira

- Tono de voz: cambios en el tono de voz, tales como subidas o bajadas.
- Duración de las pausas: longitud de los periodos de silencio durante el habla.

Su presencia indica que mentir supone un gran esfuerzo de pensamiento

- Interrupciones del habla: interjecciones.
- Errores del habla: repetición de palabras u oraciones, cambio de sentencias, oraciones incompletas, lapsus linguae, etc.
- Tasa del habla: número de palabras habladas en un cierto periodo de tiempo.

Su presencia disminuye con la mentira

- Movimientos ilustradores: movimientos funcionales de brazos y manos.
- Movimientos de manos y dedos: movimientos no funcionales de manos y dedos sin movimientos de brazos.
- Movimientos de piernas y pies.

Su presencia no está relacionada con la mentira

- Latencia de la respuesta: tiempo de silencio entre la pregunta y la respuesta.
- Frecuencia de las pausas: frecuencia de periodos de silencio durante el habla.
- Mirada: mirar a la cara del interlocutor.
- Sonrisa: sonrisas y risas.
- Parpadeo: parpadeo de los ojos.
- Auto-manipulaciones: rascarse la cabeza, muñeca, etc.
- Movimientos de la cabeza: asentimiento y disentimiento con la cabeza.
- Movimientos del tronco: movimientos del tronco (generalmente acompañados de movimientos de cabeza).
- Cambios de posición: cambios en la postura corporal (generalmente acompañados de movimientos del tronco y piernas/pies).

domingo, 1 de marzo de 2009

LA FIABLIDAD DEL TESTIMONIO: IDENTIFICACIÓN FOTOGRÁFICA

Se parece a la clásica rueda de reconocimiento en la que el testigo tiene que identificar a un sospechoso entre un grupo de personas. En este caso se hace con un grupo reducido de fotografías. Este procedimiento suele emplearse cuando la policía tiene en mente a un sospechoso concreto y necesita que el testigo confirme sus sospechas identificándolo. Se da instrucciones al testigo para que inspeccione las fotografías y para que, si reconoce a alguien, diga quién y dónde ha visto su cara antes.

La identificación fotográfica tiene claras ventajas sobre la elección forzosa, ya que obliga al testigo a mirar varias posibles elecciones y rechazar varias alternativas posibles. La identificación fotográfica es preferible a los ficheros policiales ya que el testigo cuenta con un número menor de fotografías a examinar y cada fotografía se parece a la descripción del sospechoso. La identificación fotográfica tiene, sobre las ruedas de reconocimiento, la ventaja de que el testigo no se vea intimidado por la presencia del posible perpetrador. Será la elección favorita si el testigo es un niño.

Las identificaciones fotográficas tienen también desventajas:
1. El hecho de que el testigo tenga que examinar una fotografía estática de la persona que originalmente vio en “movimiento” puede ocasionar dificultades. Esto puede suponer un problema especialmente si el aspecto del sospechoso ha cambiado desde que se le hizo la fotografía, o si la fotografía es en blanco y negro, de poca calidad y tomada de frente.

2. En los estudios al respecto siempre se presentaba la fotografía del sospechoso en la fila de fotos. Pero en la vida real puede que la foto del sospechoso no se encuentre entre las presentadas. Diversos estudios han mostrado que los niños en particular pueden tener dificultades cuando se encuentran en la situación de “objetivo ausente”. Tras revisar una serie de estudios al respecto, Cutler et al (1994) concluye que este método proporciona resultados de identificación similares a los reconocimientos a través de vídeo y a las ruedas de reconocimiento.

3. Otro problema cuando se intenta evaluar las identificaciones fotográficas viene del hecho de que el nivel de dificultad varía inevitablemente de un estudio a otro (parecido entre las fotografías, tiempo de exposición, tiempo entre la observación del objetivo y la prueba, etc.) Aunque se han examinado una serie de variables, sólo el intervalo de retención (el tiempo que transcurre entre ver al objetivo y la prueba) parece emerger como una variable importante.

4. Es muy probable que existan diferencias entre los resultados obtenidos en los estudios y en la vida real. En el laboratorio se pueden intentar controlar las variables, pero en la vida real nos podemos encontrar con que la aplicación de la técnica es muy variada: se puede intentar facilitar el trabajo de los testigos dándoles pistas, haciendo que la foto del sospechoso destaque por algo, etc.