martes, 4 de agosto de 2009

INDICADORES DE ABUSO SEXUAL



Uno de los elementos más delicados en la evaluación de la veracidad del testimonio lo encontramos en los casos de abuso sexual infantil. En caso de que tales abusos se hayan producido ello puede suponer una experiencia emocional y psicológica muy dura para el niño o la niña. En los casos en que tales denuncias no se sustentan ello ocasiona un grave perjuicio a quienes han sido acusados falsamente. Tenemos referencias cercanas en la prensa.
Entrevistar a niños no es sencillo. Un policía con amplia experiencia en interrogatorios a adultos puede encontrarse con que las herramientas y técnicas que conoce no funcionan en el caso de los niños. Lo que también es verdad en el caso de los psicólogos o psiquiatras: no es lo mismo realizar una entrevista clínica a un adulto que a un niño. Precisamente esta falta de pericia puede hacer que se obtengan declaraciones falsas. A ello ayuda tanto la falta de experiencia como las ganas de obtener testimonios para una condena.
Existen una serie de indicadores que podemos tener en cuenta en los caso de abuso sexual y cuya presencia nos ponen sobre aviso de la posible ocurrencia del abuso. Es importante tener en cuenta que la presencia de estos indicadores en la entrevista con el niño o la niña no debe cegarnos: será necesario fundamentar adecuadamente la relación de causalidad entre los indicadores y el posible abuso.

INDICADORES FÍSICOS

- Dolor, golpes, quemaduras o heridas en la zona genital.
- Cerviz o vulva hinchadas o rojas.
- Semen en la boca, en los genitales o en la ropa.
- Ropa interior rasgada, manchada o ensangrentada.
- Enfermedades de transmisión sexual en genitales, ano, boca u ojos.
- Dificultad para andar y sentarse.
- Enuresis o encopresis.
- Problemas de sueño o alimentación.
- Embarazo en adolescentes.

INDICADORES COMPORTAMENTALES

- Pérdida de apetito.
- Llantos frecuentes, sobre todo en situaciones afectivas o eróticas.
- Miedo a estar sola, a los hombres o a un determinado miembro de la familia.
- Rechazo al padre o a la madre de forma repentina.
- Cambios bruscos de conducta.
- Resistencia a desnudarse y bañarse.
- Aislamiento y rechazo de las relaciones sociales.
- Problemas escolares o rechazo en la escuela.
- Fantasías o conductas regresivas (chuparse el dedo, orinarse en la cama, etc.).
- Tendencia al secretismo.
- Agresividad, fugas o acciones delictivas.
- Autolesiones o intentos de suicidio.

INDICADORES EN LA ESFERA SEXUAL

- Rechazo de las caricias, los besos y el contacto físico.
- Conducta seductora.
- Conductas precoces o conocimientos sexuales inadecuados para su edad.
- Interés exagerado por los comportamientos sexuales de los adultos.
- Agresión sexual de un menor a otros menores.

(Fuente: Echeburúa y Guerricaechevarría, 2000)
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sábado, 1 de agosto de 2009

TÍTULO DE EXPERTO UNIVERSITARIO EN TÁCTICAS OPERATIVAS POLICIALES


José Carlos Vera nos acaba de enviar esta interesante información que, desde luego, merece un lugar especial en este blog.
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UNICO TITULO EN ESPAÑA OPERATIVO QUE SE IMPARTE EN UNA UNIVERSIDAD EN ESPAÑA "TITULO DE EXPERTO UNIVERSITARIO EN TACTICAS OPERATIVAS POLICIALES"

Organizado por la Universidad de Cádiz, gestionado por FUECA e impartido por el Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminologia seccion de Cadiz.
TITULO PROPIO DE LA UNIVERSIDAD DE CADIZ SEMIPRESENCIAL 240 HORAS EN AULA VIRTUAL SEMANA OPERATIVA PRESENCIAL



En la parte de operativa tactica policial que se imparte dentro del modulo 7, se desarrolla un estudio sobre la lesionologia en la intervencion polcial avalada por la medicina legal, asi como la prevencion de riesgos en el ambito policial.

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miércoles, 29 de julio de 2009

LA DETECCIÓN DE MENTIRAS EN LAS DECLARACIONES DE TESTIGOS



Vrij (2000) realizó un estudio en profundidad de la conducta no verbal de los testigos, recopilando una serie de indicios cuya presencia puede hacernos sospechar de que mienten en sus declaraciones. Clasificó estos indicios de forma que podían incrementarse con la mentira, disminuir con la mentira, no tener ninguna relación con la mentira y aquellas en las que mentir implica un gran esfuerzo de pensamiento. Manejar estos indicadores supone un verdadero esfuerzo de atención, incluso de grabar en vídeo la entrevista para visionarla de nuevo posteriormente. Según la clasificación mencionada antes, dividiremos las conductas no verbales como sigue:

Su presencia se incrementa con la mentira

- Tono de voz: cambios en el tono de voz, tales como subidas o bajadas.
- Duración de las pausas: longitud de los periodos de silencio durante el habla.

Su presencia indica que mentir supone un gran esfuerzo de pensamiento

- Interrupciones del habla: interjecciones.
- Errores del habla: repetición de palabras u oraciones, cambio de sentencias, oraciones incompletas, lapsus linguae, etc.
- Tasa del habla: número de palabras habladas en un cierto periodo de tiempo.

Su presencia disminuye con la mentira

- Movimientos ilustradores: movimientos funcionales de brazos y manos.
- Movimientos de manos y dedos: movimientos no funcionales de manos y dedos sin movimientos de brazos.
- Movimientos de piernas y pies.

Su presencia no está relacionada con la mentira

- Latencia de la respuesta: tiempo de silencio entre la pregunta y la respuesta.
- Frecuencia de las pausas: frecuencia de periodos de silencio durante el habla.
- Mirada: mirar a la cara del interlocutor.
- Sonrisa: sonrisas y risas.
- Parpadeo: parpadeo de los ojos.
- Auto-manipulaciones: rascarse la cabeza, muñeca, etc.
- Movimientos de la cabeza: asentimiento y disentimiento con la cabeza.
- Movimientos del tronco: movimientos del tronco (generalmente acompañados de movimientos de cabeza).
- Cambios de posición: cambios en la postura corporal (generalmente acompañados de movimientos del tronco y piernas/pies).

domingo, 26 de julio de 2009

LA VALORACIÓN DE LA PELIGROSIDAD CRIMINAL y II



HISTORIAL DE VIOLENCIA PREVIA

- ¿Cuál es el historial de violencia del sujeto? ¿Ha sido arrestado previamente Y, si ha estado ingresado en hospital psiquiátrico, ¿se ha comportando de manera violenta?
- Los episodios de violencia reciente tienen mayor poder de predicción que la violencia ocurrida en el pasado.
- El sujeto ha sido víctima de abusos o ha sido testigo de abusos durante la infancia.

FACTORES SOCIODEMOGRÁFICOS

- Sexo (más habitual hombre adolescente y adultos jóvenes)
- Estatus socioeconómico (pobre).
- Bajo nivel educacional.
- Etnia (no blanco).

TRASTORNO MENTAL

Se ha observado que algunos trastornos mentales específicos están asociados a un aumento en el riesgo del comportamiento violento.

- Psicopatía.
- Trastornos de la Personalidad.
- Alucinaciones y delirios.
- Trastorno bipolar y esquizofrenia.
- Abuso de sustancias, incluido el alcohol.
- Trastornos de Control de Impulsos.
- Ideación suicida e intentos de suicidio.
- Hostilidad e ira.

FACTORES SOCIALES Y SITUACIONALES

- Eventos vitales estresantes, como la separación conyugal, rupturas sentimentales, etc.
- Falta de apoyo profesional.
- Ausencia de una red social de apoyo.
- Contexto vital en el que el agresor y víctima potenciales viven.

FACTORES BIOLÓGICOS Y NEUROLÓGICOS

- Anormalidades neurológicas y disfunciones orgánicas cerebrales.
- Déficits cognitivos.- Niveles alterados de serotonina y testost

VALORACIÓN DE LA PELIGROSIDAD CRIMINAL I



Ha quedado constatado en diversos estudios que una de las fuentes de estrés en el trabajo del policía proviene del funcionamiento del sistema judicial. En líneas generales, hay dos focos de estrés potencial: cuando el policía tiene que prestar testimonio en un juicio y la sensación de que el sistema judicial “no hace su trabajo”; es decir, que el policía detiene al delincuente – proceso a veces muy costoso – para observar después impotente cómo ese mismo delincuente es puesto en libertad. Todo ello se traduce en sentimientos de frustración, desmotivación, etc.
A veces, la experiencia te dice que hay sujetos que no conviene dejar en libertad porque tienen todos los puntos para reincidir. Actualmente, y como complemento a la experiencia, disponemos de indicadores (aunque o en un 100 por 100 fiables) que nos sirven de guía para valorar la peligrosidad criminal. Hacer una buena evaluación de la peligrosidad criminal tiene consecuencias importantes: aplicar la libertad condicional, establecer el tipo de pena, posibilidad de reincidencia, aplicación de medidas de seguridad, etc.
Por desgracia, no siempre se tienen en cu enta estas guías o se aplican de manera inadecuada.
En la segunda parte de este artículo os dejo un resumen de los factores que tradicionalmente se tienen en cuenta a la hora de valorar la peligrosidad criminal, el riesgo de violencia.
A continuación os enumero algunas áreas generales y factores específicos que conviene tener en cuenta al evaluar la peligrosidad criminal y que peroceden de diversos estudios al respecto. Básicamente queremos responder a la pregunta: ¿Qué riesgo hay de que este sujeto vuelva a cometer un crimen/delito? Para elaborar este resumen me he basado en el estudio de valoración de la personalidad criminal llevado a cabo por E. Esbec y O. Fernández (2003)

lunes, 20 de julio de 2009

¿SABEMOS CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL?



La autora de este estudio, perteneciente al Departamento de Psicología de la Universidad de Barcelona, ha realizado una interesante y completa revisión bibliográfica sobre las consecuencias iniciales del abuso sexual infantil. Los indicadores psicológicos del abuso sexual infantil o consecuencias iniciales, son aquellos efectos que suelen situarse en los dos años siguientes al abuso y que, por tanto, suelen encontrarse presente en la infancia y la adolescencia.
Los diferentes estudios realizados al respecto demuestran que no existe un patrón de síntomas único. Es decir, las víctimas no presentan todas los mismos síntomas sino que pueden mostrar una sintomatología muy variada – incluso la ausencia total de síntomas – que no permite hablar de un síndrome que defina y englobe los problemas emocionales, cognitivos y sociales que se relacionan con la experiencia del abuso sexual.
Según diversos autores, entre un 20 y un 30% de las víctimas de abuso sexual infantil permanecerían estables emocionalmente tras esta experiencia.
El estudio presente ha dejado al descubierto una serie de problemas metodológicos importantes a la hora de hablar de problemas psicológicos asociados al abuso sexual infantil:

- La dificultad para obtener una amplia muestra de víctimas en menores de edad.
- La posible inclusión en los grupos de control de víctimas de abuso que no fueron detectada, lo que afecta a la diferencia entre los grupos.
- La habitual inclusión en los estudios de víctimas que han experimentado múltiples tipos de maltrato, con lo que resulta difícil determinar si los problemas psicológicos asociados son causa del abuso sexual o de otro tipo de maltrato.
- En la evaluación psicológica a corto plazo de las víctimas de abuso sexual la mayoría de los estudios emplean únicamente una fuente de información, que suele ser el cuidador no agresor, con el sesgo que tal método puede producir.
- Destaca también la falta de control de variables que pueden interferir en el estado de las víctimas (como la existencia de problemas familiares) y que puedan ser la verdadera causa de los problemas psicológicos observados.

En definitiva, que una buena parte de los estudios realizados hasta el momento adolecen de lagunas metodológicas que hacen muy difícil responder a la pregunta de cuáles son os problemas psicológicos asociados al abuso sexual y si, efectivamente, éste ha sido la causa de determinados problemas psicológicos en las personas observadas.
En los trabajos publicados en los últimos años, los síntomas más frecuentes encontrados son la ansiedad, la depresión, la baja autoestima, el sentimiento de culpa y la estigmatización.
Son también relevantes los problemas de conducta, especialmente la sexualización del comportamiento del menor, pudiendo ser de gran utilidad como indicador de una situación de abuso sexual.
La autora resalta la importancia de tener en cuenta la función de las denominadas variables mediadoras o moderadoras entre la experiencia del abuso sexual y el desarrollo de problemas psicológicos. Factores como frecuencia y duración del abuso, coerción física, sentimiento de culpa, estrategias de afrontamiento o apoyo social, podría facilitar la aparición de trastornos psicopatológicos. Mientras que la frecuencia o ausencia de otros factores podría minimizar o anular ,los posibles efectos psicopatológicos, proporcionando al individuo capacidad de resistencia.
Los estudios realizados al respecto parecen confirmar que un importante porcentaje de víctimas de abuso sexual infantil no presenta repercusiones psicológicas tras esa experiencia. Autores como Echeburúa sitúan ese porcentaje de resistencia en un 30% de las víctimas a corto plazo y en un 70% a largo plazo.
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Fuente: "Consecuencias Psicológicas Iniciales del Abuso Sexual Infantil", Noemí Pereda Beltrán, Papeles del Psicólogo.

jueves, 16 de julio de 2009

NUESTROS RECUERDOS PUEDEN TRAICIONARNOS



Científicos identifican la parte del cerebro responsable de la construcción de memorias falsas
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La mente de cualquier ser humano puede acabar generando falsos recuerdos o distorsionando la forma en que algo ocurrió. El individuo puede estar tan convencido hasta el punto de defender como real una mentira construida por el propio cerebro. ¿Cómo nos traiciona nuestra memoria del pasado? En la zona blanca del cerebro se encuentran una serie de mecanismos que hacen que algunas personas sean más o menos susceptibles a la hora de construir falsos recuerdos, según indican los resultados de un estudio realizado por investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y la Universidad de Barcelona, que publica The Journal of Neuroscience.
Lo han podido observar gracias a un estudio en el que han participado 48 voluntarios sanos, hombres y mujeres de entre 20 y 30 años. Antes, los participantes pasaron un test para comprobar que no sufrían problemas de memoria. Tras someterlos a varias pruebas, comprobaron que el 75% de ellos recordaba como reales falsos recuerdos. Los investigadores pudieron observar las diferencias entre las partes del cerebro de las personas que tenían más recuerdos falsos y menos mediante una nueva técnica de diagnóstico por la imagen similar a la resonancia magnética, denominada Difusión Tensor Imaging.
Este tipo de estudios resultan de gran interés, sobre todo porque las técnicas de neuroimagen podrían llegar a tener importantes implicaciones en el ámbito judicial a la hora de valorar las declaraciones de testigos y víctimas. "Hay que dejar claro que no se trata de un proceso patológico, todos generamos recuerdos falsos", explica Lluis Fuentemilla, investigador del IDIBELL. Puede ocurrir, sobre todo, con recuerdos de situaciones vividas durante la infancia.
En los falsos recuerdos intervienen zonas del cerebro diferentes a las de los reales. Los investigadores han observado que la diferencia entre individuos se encuentra en la sustancia blanca. Las neuronas se comunican entre ellas mediante axones. En la sustancia blanca se encuentran las fibras nerviosas formadas por haces de axones que conectan las diferentes regiones del cerebro. Si un axón fuese el cable que proporciona luz a un hogar, la sustancia blanca sería el tendido de alta tensión que conecta una ciudad con una central eléctrica. Siguiendo el símil, en las imágenes recogidas por los investigadores han podido observar que los recuerdos reales y la memoria circulan por diferentes "tendidos de alta tensión".
Los recuerdos verdaderos se almacenan gracias a la actividad de la sustancia blanca que une las zonas del hipocampo y el parahipocampo. "La gente con recuerdos reales de mejor calidad acostumbran a tener un haz de axones mejor conectado. La hipótesis con la que trabajamos es que la gente que tiene recuerdos reales más firmes tendrá menos falsos recuerdos", señala Fuentemilla.
Por otro lado, los investigadores han podido ver que en la tendencia a generar falsos recuerdos interviene otro haz de sustancia blanca que conecta las estructuras fronto-parietales del cerebro. Quienes generan más recuerdos falsos también registran una mayor actividad en esta fibra nerviosa. "En realidad, se trata de un mecanismo que el propio cerebro utiliza a la hora de rellenar agujeros que quedan en nuestros recuerdos reales", aclara Fuentemilla.
En el estudio, los participantes tuvieron que recordar listas de palabras relacionadas semánticamente como, por ejemplo, sofá, mesa, sentarse, pupitre, balancín, piernas o taburete. Después de escuchar todas las listas, tuvieron que responder un cuestionario de reconocimiento en el que también aparecían palabras nuevas, muchas relacionadas semánticamente con la serie que se les había presentado, como por ejemplo silla. "En realidad, para generar el recuerdo falso utilizamos información que ya tenemos, no surge de la nada. Pero es tan real y creíble que el individuo acaba creyéndoselo", afirma Fuentemilla. "Creemos que la gente con recuerdos reales más firmes utiliza menos esta vía de rellenar agujeros", concluye.
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Fuente: El País, MÓNICA L. FERRADO - Barcelona - 08/07/2009