viernes, 6 de marzo de 2015

GUÍA DE ATENCIÓN A PERSONAS CON DISCAPACIDAD EN EMERGENCIAS Y ACCIDENTES, DE LA DGT

La Dirección General de Tráfico (DGT), en el marco de los objetivos trazados en su Plan Estratégico de Seguridad Vial 2011-2020, ha lanzado una Guía de atención a personas con discapacidad en emergencias y accidentes.
Tal y como ha señalado la DGT, la elaboración de este manual viene justificada dada la evidencia existente de que ante una situación de urgencia (accidente de tráfico, incendio, confinamiento, etc.), la respuesta que podemos presentar como primeros intervinientes,será más rigurosa, segura y eficiente en la medida en que conozcamos las dificultades que pueden tener las personas con discapacidad y qué debemos hacer para atenderlas, siguiendo principios de compresividad e igualdad.
Por este motivo, se ha desarrollado esta Guía, cuyas recomendaciones persiguen una triple finalidad:
  • Hacer visibles a las personas con discapacidad.
  • Dar a conocer a la ciudadanía general conceptos generales en torno a la discapacidad, a través de las características y necesidades de cada una de ellas.
  • Informar de pautas básicas, sencillas, pero a la vez necesarias para atender, en la medida de nuestras posibilidades, a una persona con necesidades y características concretas en una situación de emergencia.
Con este propósito, a lo largo del texto, se ofrece información general relativa a los principios básicos de emergencias (cómo tratar a una persona que ha sufrido un accidente, qué pasos hay que seguir y en qué orden…) y las necesidades que pueden presentar las personas con discapacidad y el modo de abordarlas, así como información más específica, en la que se explican con detalle las diferentes dificultades que, en función de su discapacidad, pueden tener las personas ante una emergencia, dedicando un apartado específico a cada una de ellas (discapacidad física y parálisis cerebral, discapacidad intelectual, autismo o trastornos del espectro autista, discapacidad visual, discapacidad auditiva o discapacidad por enfermedad mental).


Fuente: http://www.infocop.es/view_article.asp?id=5516&cat=51

PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS EN ANDORRA


Foto de familia al finalizar el curso sobre Primeros Auxilios Psicológicos en Situaciones Críticas y Emergencias que he impartido en Andorra. Todo un lujo contar con estos alumnos y alumnas: inquietos, participativos y repletos de ganas de hacer las cosas bien.
Cada vez más los Primeros Auxilios Psicológicos van formando parte de la formación  del personal policial y de emergencias. Capacitar a los profesionales de diversos ámbitos en el manejo de técnicas psicológicas básicas de intervención mejora la calidad de la atención a las víctimas de accidentes de tráfico, emergencias, etc.
Gracias a todos por vuestra implicación y comprensión.

jueves, 29 de enero de 2015

¿NOS PREPARAN LOS VÍDEO JUEGOS VIOLENTOS PARA MATAR SIN REMORDIMIENTOS?

 Un estudio demuestra por vez primera que la exposición a los vídeo juegos violentos puede desensibilizar a las personas a la violencia en la vida real. este estudio fue llevado a cabo por dos psicólogos de la Universidad de Iowa. Los investigadores definen la desensibilización a la violencia como una "reducción en las emociones relacionadas con la actividad psicológica ante la violencia real" 
El artículo documenta que la exposición a vídeo juegos violentos incrementan los pensamientos agresivos, los sentimientos de enfado, la excitación psicológica y las conductas agresivas. Estudios previos también han dejado constancia de que el 85% delos vídeo juegos contienen algún tipo de violencia, y que al menos la mitad de estos incluyen acciones violentas graves.
Cuando los participantes del estudio que habían jugado con vídeo juegos violentos visionaban violencia real, experimentaban medidas de conductancia de la piel más bajas que los que habían jugado con juegos no violentos (cuando la respuesta galvánica de la piel es baja, ello significa que los estados emocionales que está experimentando el sujeto son bajos, como miedo, enfado, etc.
Los sujetos de la prueba que participaron con vídeo juegos violentos también mostraban tasas cardíacas más bajas cuando visionaban escenas de violencia de la vida real que los sujetos que habían juzgado con vídeo juegos no violentos.
Los autores afirman que "los resultados demuestran que jugar con vídeo juegos violentos - incluso sólo durante 20 minutos - puede hacer que las personas se activen menos fisiológicamente frente a la violencia real. Todo esto parece significar que las personas que juegan con vídeo juegos violentos se habitúan o se acostumbran a la violencia en general, experimentando un entumecimiento fisiológico ante ésta"
Los investigadores concluyen que los vídeo juegos violentos pueden producir una desensibilización ante la violencia. Los niños consumen este tipo de vídeo juegos cada vez con mayor frecuencia, encontrando satisfacción y divertimento en el manejo de los mismos, lo que fomenta el proceso de desensibilización. La reacción natural hacia la violencia no debería ser el disfrute, pero en el caso de los vídeo juegos se produce de esta manera, ocasionando una respuesta paradójica frente a la violencia.
"El universo de los medios de entretenimiento electrónico actuales se puede describir como una herramienta sistemática y efectiva de desensibilización frente a la violencia. Algunas caraterísticas de los vídeo juegos violentos pueden tener efectos más pronunciados que las películas o programas de TV violentos."
¿Acaso no puede ser ésta una de las maneras en que los jóvenes europeos se han ido desensibilizando progresivamente hacia la violencia hasta el punto de ver como viable su alistamiento en grupo terroristas islamistas? El valorar la violencia extrema como factible y como un acto frente al que apenas siento lo que debería sentir, es uno de los primeros pasos para ejercerla sin remordimientos, con el clásico esquema de los buenos frente a los malos.
En otro artículo analizaremos esta posibilidad.


viernes, 26 de diciembre de 2014

¿TENEMOS UN SUBORDINADO PASIVO-AGRESIVO? ¿UNO DE ESOS QUE NOS DICE QUE SÍ A TODO PERO QUE LUEGO NO LO HACE?

Buenas fiestas a todos.
¿Os ha pasado alguna vez que como mandos pedís a un agente que haga tal o cual cosa y os habéis encontrado con algún subordinado que muchas veces te dice que sí todo convencido pero que luego no hace lo ordenado? No estoy hablando de los vagos clásicos, sino de un subtipo de personalidad anormal que canaliza su agresividad interior fastidiándonos de la mejor manera que sabe: no haciendo lo que se  le pide. Luego se llenan de excusas, que les sabe fatal, que son unos desastres, que comprenderían que les aplicásemos un correctivo, etc.
Se calcula que entre el 7% y 13% dela población padece algún tipo de trastorno de la personalidad, por lo que no resultaría raro tener algún subordinado con algún problema de este tipo. Las características básicas de este tipo de trastornos es (aunque va por grados e intensidades) que no tienen empatía, les cuesta mucho ponerse en el lugar del otro. Una consecuencia directa de ello es que pueden hacer daño con mucha facilidad, ya que el sufrimiento de la persona herida les es ajeno o, en muchos casos sólo despiertan comentarios como “se lo tenía merecido”.
Estas personas no se equivocan nunca, lo que no quiere decir que no lo hagan, sino más bien que no reconocen haberlo hecho. Cuando se produce una equivocación o error, echan la culpa a los demás, a la sociedad o al universo, si hace falta, pero ellos nunca reconocerán el error. Una consecuencia evidente de todo esto es que no aprenden de los errores, con lo que nos podemos encontrar frente a un trabajador repite sus fallos una y otra vez mientras se mantiene ajeno a su responsabilidad, achacándolo a la incompetencia de los demás.
Otra característica inconfundible es que son personas muy rígidas. Son de aquellas que, o estás conmigo o contra mí. Puedes comportarte con ellos/ellas de una manera totalmente adecuada en el 99% de los casos, pero si sólo en una ocasión les defraudas o no estás a la altura de lo que esperan, entonces te hacen la cruz para siempre. Imaginaos las consecuencias que tienen personalidades así en el trabajo de equipo en una empresa. Son capaces de cargarse todo el trabajo realizado sólo importándoles su propio ego y el tener razón.
Hay otras características, pero lo que nos interesa aquí es el tipo de trastorno de personalidad, que hay varios. En este caso, puede que nos encontremos frente al trabajador que denominaremos como pasivo-agresivo. Estos sujetos e definen por ser personas muy “entregadas”, siempre dispuestos a ayudar, pero que guardan un secreto importante: están absolutamente convencidos de que sus superiores no saben valorar convenientemente su capacidad y valía.
De cara al exterior muestran un comportamiento dócil. No suelen meterse en conflictos, pero internamente son muy rígidos y se van cargando de agresividad hacia sus superiores, en este caso. Y, ¿cómo descargan esta agresividad? No lo hacen de la forma al uso, gritando, agrediendo, etc., sino de una forma pasiva: cuando el jefe les pide un trabajo no se niegan, pero gentilmente no lo hacen después, alegando mil excusas.  Es su forma de “castigar” a quien no tiene en cuenta su valía.
En contadas ocasiones pueden perder ese control que tanto les cuesta evitar que salga a la luz, perdiendo los estribos durante unos minutos y dejando con la boca abierta a todos los que le rodean en ese momento. Cuando esto ocurre, el sentimiento habitual suele ser el de sorpresa, ya que el pasivo-agresivo nos ha acostumbrado al silencia y la aceptación rayana en la sumisión.
No nos engañemos: la procesión va por dentro.
En casos así, mostrarse firme y directivo es la mejor manera de enfrentar a estos sujetos tan problemáticos.