viernes, 24 de agosto de 2018

CARTA A UNA MOSSA D'ESQUADRA

Resultado de imagen de mossa d'esquadraApreciada compañera.
Disculpa que empiece así, pero no sé tu nombre. Me llamo Fernando Pérez Pacho. Soy Psicólogo Clínico y llevo ya bastante tiempo investigando, estudiando y entrevistando a policías que - al igual que tú -  se han visto inmersos en un enfrentamiento armado durante su carrera profesional. Creo que hay pocas personas, además de los policías que han compartido tu experiencia, que pueda ni siquiera minimamente comprender lo que supone enfrentarse a la muerte apenas a unos palmos de distancia. Eso es lo que tú has vivido. Quien no ha vivido esto, sólo dice verdaderas estupideces cuando abre la boca.
Parece que, centrados en juzgar tu actuación, nadie se para a pensar en los momentos de angustia que viviste, esa angustia de estrés de supervivencia que complica sobremanera la capacidad de respuesta ante la amenaza a la propia vida. Pero tú respondiste neutralizando la amenaza. En otro país del mundo te condecorarían, en éste sólo hay ignorantes que no saben ni de lo que hablan que se lanzan como buitres a juzgarte sin ningún miramiento. Y lo más triste es que ni tan siquiera a los que se les debería suponer un mínimo de cordura, se atreven a manifestarse orgullosos de la profesionalidad de una de sus policías Hay tenemos a ese imbécil que da vergüenza ajena de la CUP que habla de "ejecución extrajudicial".  ¿Alguien puede decirme qué hay dentro de esa cabeza para vomitar semejante barbaridad? Pero no pasa nada. Estos pueden decir lo que quieran que, en este país de buenistas y sin redaños, no van a encontrar a nadie que les plante cara.
Trato de imaginar todo lo que pasó por tu cabeza mientras eras atacada, de como tu cuerpo te pedía a gritos salir corriendo y sólo tu voluntad y compromiso te mantuvo firme en tu obligación. Los cambios psicofisiológicos que se producen en una situación de estrés de supervivencia como ésta son brutales, hasta el punto de poder hacer que el policía quede paralizado. En una situación así, todas tus respuestas musculares y mentales te preparan para salir corriendo (que es lo más inteligente evolutivamente ante un peligro de muerte). Intento imaginar el ejercicio de autocontrol que tuviste que poner en marcha frente a este ataque sorpresivo y cuerpo a cuerpo.
Y, todos esos bocazas que hablan y te juzgan, o te dicen lo que tendrías que haber hecho o lo que ellos hubieran hecho (porque también hay enemigos en casa), ¿qué puñetas saben del tema? ¿Saben lo que es tener la muerte frente a frente? ¿Saben lo que supone tener que tomar una decisión en cuestión de segundos? ¿Saben la complejidad de la respuesta psicológica y fisiológica humana implicada en un enfrentamiento armado? ¿Saben lo duro que puede ser pensar el haber matado a alguien? Lo triste, y , al mismo tiempo preocupante del caso, es que quienes tengan que juzgar (si es que hay juicio) esta acción, posiblemente no saben ni cargar un arma o, lo más cómico, que un policía en un enfrentamiento armado debe disparar a zonas "no vitales".  ¿Pero es que nadie va a estudiar un poco para variar y así opinar con conocimiento de causa?
Sabemos perfectamente, porque hay multitud de estudios y experiencias de campo, que en situaciones de estrés de supervivencia,  resulta imposible apuntar con precisión. Se pierde la visión de profundidad y el policía no ve (literalmente) los elementos de mira. Además, ¿qué es eso de zonas "no vitales". Eso es una entelequia. Cualquier policía sabe que disparar a las piernas (¿zona no vital?) puede atravesar una arteria y hacer que el sujeto se desangre en minutos.
Otra tontería ya demostrada hasta la saciedad pero que al colectivo de ignorantes sin remedio se empeña en mantener, es el de la proporcionalidad. Que arma de fuego contra cuchillo no es proporcional. Esta opiniones se cuecen en los despachos. La realidad ampliamente demostrada, es que un sujeto con un cuchillo a una distancia de siete metros (¡siete!) nos clava el cuchillo antes de que podamos desenfundar el arma. Es lo que se conoce como la Regla de Tueller. La estupidez llega ya a su apoteosis cuando se dice que el agente debía haber desarmado al sujeto. ¿Pero cómo se puede ser más tonto? Quien ha estado en un enfrentamiento armado pistola - cuchillo sabe de qué estoy hablando. El que no, pues ni idea. Seguiremos pensando que nuestros policías son superhombres con poderes paranormales. ¿A cuántos es necesario que acuchillen para que nos demos cuenta de que ni bastón ni manos desnudas son proporcionales con un cuchillo?
Apreciada compañera, la mayoría de los policías terminarán sus carreras sin haberse visto envueltos en un enfrentamiento armado. No es algo frecuente. eso significa  que el policía, cuando se enfrenta a una situación así, probablemente es la primera vez que tendrá que hacer uso de su arma reglamentaria. Nada puede prepararte al cien por cien frente a un enfrentamiento real. En ese momento pierdes visión, los sonidos se atenúan, todo parece ir en cámara lenta, el corazón se desboca, tus músculos se rebelan... ¿Alguien tendrá en cuenta todo esto si alguna vez te juzgan? Desde ya me ofrezco a ayudarte en todo lo que necesites.
Me rebelo ante el hecho de que te juzguen basándose sólo en opiniones que no se ajustan en absoluto a la realidad de lo que ocurre durante un enfrentamiento armado. Siempre es más fácil cargar contra el policía, queda mejor y cuaja con el cúmulo de ignorancia que lo recibe y que siempre está presta a castigar a las fuerzas represoras de la ley.  ¿Habrá algún periodista, juez, político, etc., que se preocupe realmente de aprender un poco, de hacer los deberes para proporcionar una información veraz? Estas justicias paralelas, ese culpar al policía en primera instancia, ese escarnio público, no sólo produce una doble victimización en el policía que ha cumplido con su deber, sino que genera un temor al empleo del arma que, según el caso, podría costar la vida al policía, que, necesitando usar su arma no lo hace al pensar en los problemas mediáticos y judiciales que tendrá luego. Esas fracciones de segundo de duda pueden suponer la diferencia entre la vida y la muerte.
¿Realmente uno puede decir "ejecución extrajudicial" y aquí no pasa nada? Puedo suponer que no estás pasando por un buen momento; una mezcla de saber que hiciste lo correcto y de rabia por ser juzgada y cuestionada alegremente. Te has convertido en otra víctima de un sistema que no sabe honrar a quien se juega la vida todos los días para que otros podamos disfrutar de seguridad. Desde luego, nunca podemos alegrarnos por la muerte de nadie. No es este el tema. El tema es que respondiste con profesionalidad en una situación de vida o muerte, y que muchos - directa o indirectamente - sabemos lo que supone una experiencia de este tipo.
Por último, sólo quiero decirte una última cosa: gracias por estar ahí.
Fernando Pérez Pacho

1 comentario:

Unknown dijo...

No se puede explicar mejor. Mi total apoyo a la mossa.